Si el tiempo se nos escapa y entre nuestras manos la mayoría de las cosas con las que tenemos contacto son pasajeras, tanto o más que nuestras propias existencias. Por qué?, por qué nos preocupa tanto ser propietarios, de ideas, de objetos, de personas, de historias, si no nos pertenece ni lo más elemental; esa energía vital que se funde con el todo y nunca, nunca es nuestra.
