martes, 26 de febrero de 2008

SEÑOR DON PULGAR

Hay tantas cosas extraordinarias, que a fuerza de verlas todos los días, subvaloramos como comúnes, intrascendentes o ni siquiera nos damos cuenta del privilegio de tenerlas; a mi me pasa que cuando sostengo una herramienta cualquiera en mi mano, o trepo o apreto, me doy cuenta de lo maravilloso de tener un dedo gordo llamado pulgar, que hace todos los movimientos opuesto a los otros 4 dedos, eso es una oposición que francamente ayuda. Incluso creo que para la comunicación entre las personas el dedo pulgar o "el gordo", le imprime dinamismo, por ejemplo en los saludos y juegos, en los apretones de mejillas, en los pellizcos, en los tan famosos, desde tiempos Romanos, pulgar arriba o abajo, que incluso decidía la vida o muerte de alguien.

Pero por si fuera poco el extraordinario y versátil dedo pulgar, también es nuestro pase de identidad, con el que tenemos acceso a nuestras cuentas bancarias, o para sacramentar un contrato o asegurar que estuve presente en tal o cual sitio, y claro para los que cometen delitos el pulgar no encubrirá nada, con toda su sinceridad característica el despistado criminal podrá ser delatado por su pulgar.

El Pulgar, capaz de apretar un botón de autodestrucción como de estar arriba y dar ánimos a un amigo. Extraordinario, invaluable, irremplazable. VIVA MI PULGAR.

miércoles, 20 de febrero de 2008

PODRÍA SER VERDAD

A veces me pregunto que sería de la Humanidad sin las mentiras, y no sólo de las que nos agrada ponerle colores, como las tan requeridas "mentiritas blancas", si no también de aquellas que se hacen con tanto arte que se han constituído en géneros literarios, como los cuentos, leyendas, novelas y uno que otro artículo periodístico. Ummm, un mundo sin mentiras, tal vez sería muy aburrido, se imaginan al abuelo contando su vida sin el condimento de su imaginación, seguro que nadie se quedaba mucho tiempo a escucharlo, o los Cien Años de Soledad de García Márquez, que tendría que haber ocurrido en Bogotá, porque Macondo no existe y la lluvia de pájaros que narra, tener que confesar que fué por pesticidas y no por un hecho mágicamente controversial. No, yo creo que las mentiras son y deben ser parte de nuestra vida, es que además, tal vez sea imposible extirparlas, porque nacen con nosotros, por lo menos no se ha sabido que algún perro u otro animalito hubiera dicho mentira alguna. Pero eso sí, la mentiras quedan bien cuando se convierten en narraciones dignas de ser BestSeller o condimentando los relatos de las hazañas de nuestra cotidiana vida, y no para convencer de que son verdad. Y si no se puede contener la imaginación, pues escribe cuentos o novelas o hazte un blog, pero no te creas más inteligente porque convences con mentiras, puedes llegar a perderte entre tus fantasías o tus miedos y la realidad.

lunes, 18 de febrero de 2008

ERRARE HUMANUN EST

Es interesante y triste a la vez poder corroborar que los humanos somos animales de costumbres o como dice Mafalda, por costumbre somos animales, ya que aunque en muchos aspectos de nuestra vida social y civilizada tenemos sistemas de vida que han demostrado ser un fracaso, los seguimos como leyes inmutables en el tiempo, sin siquiera analizar la razón por la que cuando fueron impuestos sirvió, es posible y la verdad bastante probable que muchas de las "leyes" de vida u organizativas que sigue nuestra sociedad fueron creadas para solucionar problemas que ya no tenemos y en vez de eso nos ha creado otros nuevos. El ejemplo más claro y patético de lo que digo son las religiones, que siguen como irreversibles, libros obsoletos sin revisarlos y quitar lo que ya hemos comprendido que no se debió hacer nunca, libros como el caso de la Biblia que tienen más violencia y egoismo de los que muestran en las más ensangrentadas películas de Hollywood, proclamando como único pueblo de Dios a un País que casi ningún cristiano latino conoce, como es Israel; no será que a la Biblia no le quedó bien algunos de los libros judíos que les adjuntaron a esa nueva religión llamada cristianismo, que por ser nueva no se podía decir mucho y el libro quedaría muy delgado, o sea que tenemos que soportar toda esa parafernalia religiosa sólo porque los editores querían tener un libro gordo?.

Pero en fin para los que no les importe las religiones, este arrastre de sistemas que no funcionan va mucho más allá, toca uno de los sistemas en los que se ha fundado la gloriosa expansión humana, el sistema monetario, si señores aunque para algunos no se note, el sistema de intercambio de cualquier cosa útil o inútil por dinero, facilitó y agilizó el trueque y permitió la diversificación de las actividades humanas ya que fueron muchos los que dejaron de ser horticultores o granjeros obligados; pero hoy por hoy es un sistema que está causando más problemas que beneficios, y el problema de este sistema es bien básico, radica en que se a sobrehipermegadimensionado el valor de lo inorgánico, es decir que se le ha exagerado el valor a algo que no compensa en la realidad el desgaste de lo dado.

Me explico, cada país puede manejar una cantidad de dinero (en papel o moneda) equivalente a lo que tenga en sus arcas (lo llaman el Tesoro Nacional), en oro u otro mineral o piedras preciosas y otros valores de similar característica inorgánica; con este poder adquisitivo así respaldado los países fabrican armas o las compran para poder defenderse o adquirir más poder o sitios o precios en el mercado y todas las demás justificaciones para sus guerras; con este poder también se conformarn los desiertos citadinos, los desiertos de monocultivos. ¿Pero cuál es el problema?. El Problema es que todo ese oro, diamante y demas bijutería, no puede hacer revivir a la tierra, ni desintoxicar el agua, ni enfriar de nuevo los glaciares, ni purificar el aire. Porque sólo es materia muerta a la que nosotros le hemos dado un valor, pero en la época en que lo tenía, que era la época en que la vida dependía de los metales porque con eso se hicieron las primeras herramientas, hoy por hoy, los bosques, cuencas de ríos, oxígeno, glaciares, fauna, flora, etc etc etc, son de mucho mayor valor real, yo creo que si no revalorizamos las riquezas, nos estrellaremos con la triste realidad, que ya ha sido anunciada, EL DINERO NO SE COME.

domingo, 17 de febrero de 2008

DE LAS PALABRAS Y OTRAS NECEDADES

Marco escénico
Sentado en un banco meditando el personaje ve a una pequeña araña en una de las esquinas del banco y empieza una conversación con esta: Buenos días señorita Araña, ¿o debo decir señora?, no creo que le importe mucho ¿verdad?, al final de todas formas seguiría siendo una laboriosa araña, ¿sabe?, Los humanos nos preocupamos mucho por pequeñeces como esta, incluso muchas veces le damos más importancia a las palabras que a los hechos, a veces pienso que lo mejor hubiese sido que los humanos seamos mudos, así nos preocuparíamos más por actuar mejor que por adornar las falsedades con palabras bonitas, ¡se imagina!, así el que siente amor tendría que demostrarlo y se acabarían las promesas rotas, los poemas serían mágicos movimientos del cuerpo y las canciones un glorioso baile, incluso las peleas serían por razones reales y no por malos entendidos, ¡sí! es perfecto, un mundo de mudos donde el abrazo recobre su significado, donde se tenga que mirar a los ojos para entrevistar el alma, donde tenga más valor un beso que una palabra y una sonrisa sustituya a las frases; claro, no para todos sería conveniente, los políticos por ejemplo estarían en serias dificultades, o los ladinos conquistadores que van mintiendo a toda señorita que les cree, y algunos jefes religiosos estarían en apuros, ¿cómo harían para que les crean que les interesan los necesitados mientras se enriquecen a costa de la fe?. Pero después de todo creo que seríamos mucho más los beneficiados, porque no existirían fronteras de idiomas y el orgullo se moriría de aburrimiento; si que sería todo distinto, los grandes pensadores generarían grandes acciones, tendríamos más obras hechas que criticadas, ni existiría tiempo para malos pensamientos, pues la acción dominaría nuestro espacio y el amor poco a poco inundaría nuestras almas, pues el crece con la entrega y no con las promesas, ¿sabe?, incluso los consejos serían una verdadera ayuda y no sólo una gota de arrogancia en la boca de los sabios. ¡hasta es posible señorita araña!, que si no pudiéramos hablar se nos agudizaría la vista y pudiéramos ver las cosas que realmente importan y no amargarnos la existencia con detalles que nosotros mismos hemos creado, nuestros oídos serían mucho más aptos para poder escuchar el concierto de la vida que día a día nos regala Dios, incluso nuestro tacto podría sentir la historia en la piel de un anciano o la sabiduría en los cabellos de un niño y el intenso amor en las lágrimas de una madre, definitivamente seríamos mucho más sensibles y entenderíamos de una vez por todas la estupidez de las guerras, por que una vida vale más que todos los intereses que la han eliminado. La verdad creo que seríamos mucho más felices, pero solo estoy soñando y hasta es posible que el que no hablemos no cambiaría nada, porque los humanos con nuestra inteligencia encontraríamos la forma de ocultar lo hermoso, de crear nuestra propia realidad llena de tonterías, pero que demuestre que somos superiores, ¡vaya superioridad!, no podemos vivir ni con nosotros mismos. Mil disculpas señorita araña, le he quitado su tiempo, se que usted tiene cosas que hacer, cosas que realmente valen la pena, le ruego por favor olvide todo lo que le he mencionado, al final de cuentas son solo eso, palabras.