Hay tantas cosas extraordinarias, que a fuerza de verlas todos los días, subvaloramos como comúnes, intrascendentes o ni siquiera nos damos cuenta del privilegio de tenerlas; a mi me pasa que cuando sostengo una herramienta cualquiera en mi mano, o trepo o apreto, me doy cuenta de lo maravilloso de tener un dedo gordo llamado pulgar, que hace todos los movimientos opuesto a los otros 4 dedos, eso es una oposición que francamente ayuda. Incluso creo que para la comunicación entre las personas el dedo pulgar o "el gordo", le imprime dinamismo, por ejemplo en los saludos y juegos, en los apretones de mejillas, en los pellizcos, en los tan famosos, desde tiempos Romanos, pulgar arriba o abajo, que incluso decidía la vida o muerte de alguien.
Pero por si fuera poco el extraordinario y versátil dedo pulgar, también es nuestro pase de identidad, con el que tenemos acceso a nuestras cuentas bancarias, o para sacramentar un contrato o asegurar que estuve presente en tal o cual sitio, y claro para los que cometen delitos el pulgar no encubrirá nada, con toda su sinceridad característica el despistado criminal podrá ser delatado por su pulgar.
El Pulgar, capaz de apretar un botón de autodestrucción como de estar arriba y dar ánimos a un amigo. Extraordinario, invaluable, irremplazable. VIVA MI PULGAR.
1 comentario:
pequeñito pero muy necesario.Muy creativo y ameno el relato que se escribe en su honor, me gustó mucho. Escribir es un arte y te sale muy bién. Es interesante que un escritor le dedique su talento a los dedos que son su instrumento ¿no? felicidades!
Publicar un comentario