Hoy en el micro lleno, mientras desde mi posición el paisaje estaba conformado por cabezas con cabelleras de una considerable variedad de tonos de distintos colores, algunos con gel, otros sólo cepillados, algunos lavados esta misma mañana con la crema de enjuague, esa que sale a cada rato en la tele, otras no se habían lavado seguramente hace algunos días, esto para cuidarlos, que no se crea otra cosa; pero en fin, el hecho fué que aquella aglomeración de pelambre, me llevó a una inicial pregunta, ¿por qué no tenemos pelo largo en todo el cuerpo? (por supuesto hay algunas excepciones que se acercan mucho a un mamífero más tradicional), pero en la generalidad, porqué sólo tenemos esta protección capilar en algunas regiones del cuerpo y sólo crece con rapidés y casí sin límites de extensión, en la cabeza, esta inquietud me llevó a otra, si lo de llevar el pelo largo o corto obedece a una razón meramente social ya sea por moda o tradición, o por romper la moda y la tradición, si es que no es lo mismo; todo esto me arrastro imaginariamente al origen más puro de sa sociedad humana, la época de las cabernas, donde no se realizaban algunas técnicas que hoy sí, como la depilación láser, ni las extensiones o los implantes capilares, así que en esta época (la cavernaria), es donde podremos ver la utilidad original del pelo, y es ahí donde mi imaginación revivió una escena cotidiana en un día cavernícola, hace frío afuera, el salió a buscar semillas, ramas y si encuentra alguna presa desprevenida, el va ataviado de cueros de piel, que lo cubre de cabeza a los pies, ella tiene un bebé que llora en un extremo de la cueva, y aunque está ataviado con cueros, estos son toscos, porque son secados al sol, entonces para amamantar al vástago lo retira de estos cueros y lo envuelve con su cabellera así este no sentirá frío y podrá alimentarse de mamá de forma cómoda y tranquila. Es sólo una escena, que de ser cierta, afirmaría que el pelo debe estar del tamaño que es útil o práctico o cómodo, en función de lo que se hace en la vida. Pero otro aspecto que me interesa hacer notar, es lo que un amigo llama corte de suegra, que es el uso del pelo corto al que tienen inclinación las damas a partir de los 40 añitos de vida, esto podría reforzar la idea de los benefición o aptitud maternal ligada al pelo largo y como cuando el cuerpo siente menos el llamado a esta función hay como una necesidad o incomodidad y se lo recorta. Si unimos esta dos hipótesis, explicaríamos como el gusto masculino por las mujeres de largas y cuidadas cabelleras obedece como el gusto por las cadera y pechos pulposos, a una relación directa entre estas característica y la habilidad materna.
De todas formas, entre peludos y pelones, cabelleras lustrosas y deslustradas o recortes de suegra, lo importante es sentirnos bien con lo que tenemos.
Un abrazo enorme y que tengan el mejor de los días.
BIENVENIDOS !!! Este es un sitio donde se piensa cualquier cosa, y se dice lo que se piensa.
viernes, 27 de marzo de 2009
lunes, 2 de marzo de 2009
LAS COSAS QUE APRENDÍ HOY
Algunos sabios, y otros que no lo somos tanto, afirmamos que "cada día es una nueva oportunidad para aprender", y la primera inquietante pregunta que me surge de este postulado es si es real lo de oportunidad, o sería más acertado decir, "cada día inevitablemente e ineludiblemente, algo aprenderas", que sea útil o no, que aumente tu pericia o experiencia en algo o no, que abone tu cultura o endulce tus días o no, eso dependerá de no dejar demasiado al azar lo que aceptas, admites o ves a tu alrededor en un día común como hoy, que puede parecer inofencivo y sin la menor gota de algo nuevo para aprender; mi segunda y última inquietud sobre esta aseveración, es si dentro de nuestro cerebro no existe un sistema de auto protección que te permita desaprender alguno de los que consideres inútiles aprendisajes obligados, algo así como una tecla, "delete", muchos afirman que sí, pero esto es real, o solo se trata de la negación de lo que aunque sabes ya no quieres saberlo, pero aún sigue ahí. En fin, puede que dé lo mismo.
Hoy me desperté con unas terribles ganas de aprender cosas bonitas, de vivir y percibir el lado azul del mundo, pero ¿ y qué hago con lo que inevitablemente pueden captar mis sentidos y no va muy de acuerdo con este objetivo?, por ejemplo, hoy aunque desperté con suaves pensamientos, escuché (sin yo quererlo) que hasta en el deporte la gente ve a la violencia como una forma "aceptable" o propia o válida, de expresarse por su equipo de fútbol favorito no tiene una buena temporada, luego cuando me dije, pero en fin, no es una muestra valedera de la humanidad, y entonces como bofetada para éste mi día, me entero que por fin, al parecer, los Israelíes se cansaron de mantener la ofensiva en la Franja de Gaza, pero que luego de tres semanas que duró la ofensiva que concluyó el 17 de enero, fueron destruidas más de 14.000 casas, 219 fábricas y 240 escuelas y aunque la buena noticia es que al rededor de 70 países se están reuniendo para recaudar US$2.800 millones para la recontrucción de la Franja de Gaza, esto en realidad no asegura que no vuelva a ocurrir que los señores superpoderosos o superpolvorosos (de pólvora), vuelvan ha destruir, y por supuesto no me refiero sólo a los Israelíes.
Tal véz la solución más práctica y deseadamente practicable, sea la que suena más patética, la actitud positiva, al final es posible que si generamos una masiva corriente positiva, de pensamiento constructivo, poco a poco se logre que se vean mejor las soluciones que los preceptos, o los intereses mortalmente inmediatistas y cortitos (lo que dura la vida del interesado de turno). Aunque no podemos cambiar las noticias tristes podemos generar o difundir las buenas, o por lo menos, por hoy, sonreir a quien necesite una sonrisa.
Hoy me desperté con unas terribles ganas de aprender cosas bonitas, de vivir y percibir el lado azul del mundo, pero ¿ y qué hago con lo que inevitablemente pueden captar mis sentidos y no va muy de acuerdo con este objetivo?, por ejemplo, hoy aunque desperté con suaves pensamientos, escuché (sin yo quererlo) que hasta en el deporte la gente ve a la violencia como una forma "aceptable" o propia o válida, de expresarse por su equipo de fútbol favorito no tiene una buena temporada, luego cuando me dije, pero en fin, no es una muestra valedera de la humanidad, y entonces como bofetada para éste mi día, me entero que por fin, al parecer, los Israelíes se cansaron de mantener la ofensiva en la Franja de Gaza, pero que luego de tres semanas que duró la ofensiva que concluyó el 17 de enero, fueron destruidas más de 14.000 casas, 219 fábricas y 240 escuelas y aunque la buena noticia es que al rededor de 70 países se están reuniendo para recaudar US$2.800 millones para la recontrucción de la Franja de Gaza, esto en realidad no asegura que no vuelva a ocurrir que los señores superpoderosos o superpolvorosos (de pólvora), vuelvan ha destruir, y por supuesto no me refiero sólo a los Israelíes.
Tal véz la solución más práctica y deseadamente practicable, sea la que suena más patética, la actitud positiva, al final es posible que si generamos una masiva corriente positiva, de pensamiento constructivo, poco a poco se logre que se vean mejor las soluciones que los preceptos, o los intereses mortalmente inmediatistas y cortitos (lo que dura la vida del interesado de turno). Aunque no podemos cambiar las noticias tristes podemos generar o difundir las buenas, o por lo menos, por hoy, sonreir a quien necesite una sonrisa.
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