jueves, 16 de abril de 2020

La teoría de la negligencia humana


A las personas de forma natural nos gusta fantasear con el control, se invierten billones de dólares en el mundo para poder predecir como será el clima y no vivir sometidos a sus caprichosos deseos, también se invierte mucho en controlar el curso del agua, en manejar la temperatura, etc. Por supuesto ésta eficiencia o mejor dicho, inversión continua y cotidiana nos da, especialmente a las personas en las ciudades, la certeza de que si algo ocurre es por obra humana, de esa forma cuando dentro de los ciclos naturales de las enfermedades en poblaciones en desequilibrio como la de nuestra especie, ocurren o aparecen episodios de enfermedades emergentes, simplemente lo negamos y creamos teorías de la conspiración, las teorías más lógicas para unos seres con nuestro control sobre la naturaleza.  Lo que está pasando es una conspiración de los seres poderosos.  Gobiernos o corporaciones con grandes mentes maquivélicas al servicio del poder, han generado un virus, para doblegar a la plebe, para someter u otro grupo poderoso, para hacerse del mercado. Cuando si tuvimos alguna participación ha sido nuestra negligencia, cuando x gobernante toma decisiones como disminuir los presupuestos de salud, cuando se ponen a jugar con los precios del pretroleo com ficha de ajedrez, cuando se ignoran todas las normas de salubridad y vida social solo porque así es más barato, cuando el PIB es más importante que la dinámica y bienestar social, decisión negligente e individualista, tras negligencia, en su sumatoria propician que después de un tiempo en que parece que funciona el "modelo de negocio", ocurre una caída en cuenta de la realidad, los virus también cumplen una función en el equilibrio de un mundo vivo, del que no somos dueños, si no un elemento más que pertenece, según nuestra propia clasificación, al reino animal.

lunes, 13 de abril de 2020

LA FANTASÍA DE LA UNICAUSALIDAD


Al humano promedio no solo le fascina la idea de que detrás de todo hay una solo razón, una sola causa, un solo personaje malo o bueno, solo uno, si no que además defiende la unicausalidad a tal punto, que si algo notoriamente tiene más de una causa, anula las otras y se queda con una.  Lamento decirles, a todos los idólatras del culpable único, que básicamente nada en la vida, ni en el mundo vivo, obedece o deviene de una sola causa, ni siquiera nuestro nacimiento, donde tienen que ocurrir tantos factores, algunos fisiológicos, otros externos y hasta los anecdóticos para que se lleve a cabo cada parte de lo que tiene que ocurrir desde la unión de las personas que unen sus gametos, hasta la concepción.  Mucho más si analizas un problema, o como ahora se escucha mucho, ésta nueva pandemia.  Ahí se escuchan las lacónicas voces diciendo, esto es un virus inventado, o esto se debe a la alimentación incomprensible de los asiáticos, o se debe a que destruimos los bosques, se debe, a que estaba escrito en la biblia, se debe a…..  Siempre una sola causa, siempre una sola razón, siempre un solo culpable.   Cuando totalmente seguro la pandemia y su solución o su perpetuidad o cualquiera de los posibles futuros, será resultado de muchas causas y además multitemporales, es decir que esas causas unas podrán ser recientes y otras el resultado progresivo de su propia evolución en el tiempo.

En consecuencia, pocos problemas o elementos que se quieran solucionar, enmendar o redireccionar, requerirán sólo una modificación, es decir, el revertimiento del daño o el cambio buscado, también obedecerá a una multicausalidad. Por ejemplo para el caso de la Pandemia actual, una vez detectados sus multifactores, no sólo de que la causó, si no, más importante aún, por que mundialmente respondimos tan lentamente o tan negligentemente en algunos casos, una vez determinadas todas las causas, las enmiendas se deberán hacer en todas esas vías.  Si no se tiene esta claridad, de que no es sólo el murciélago que comen los chinos, o la torpeza de Donald Trump, o sólo la deforestación, o el capitalismo, o polarización del mercado que crea la dependencias de las ciudades y éstas con el mercado de exportación, el extractivismo, o la inequidad en la distribución de los recursos financieros, etc etc etc, si no la sumatorias de ellos, estamos destinados a ver cada vez más seguido una tragedia mundial, tras otra, y lo peor seguiremos culpando a un virus, o a un factor, sin llegar a en conjunto, como sociedad, buscar las nuevas miradas y formas de vida que necesitamos.