A las personas de forma natural nos gusta fantasear
con el control, se invierten billones de dólares en el mundo para poder
predecir como será el clima y no vivir sometidos a sus caprichosos deseos,
también se invierte mucho en controlar el curso del agua, en manejar la
temperatura, etc. Por supuesto ésta eficiencia o mejor dicho, inversión
continua y cotidiana nos da, especialmente a las personas en las ciudades, la certeza de
que si algo ocurre es por obra humana, de esa forma cuando dentro de los ciclos
naturales de las enfermedades en poblaciones en desequilibrio como la de
nuestra especie, ocurren o aparecen episodios de enfermedades emergentes,
simplemente lo negamos y creamos teorías de la conspiración, las teorías más lógicas para unos seres con
nuestro control sobre la naturaleza. Lo
que está pasando es una conspiración de los seres poderosos. Gobiernos o corporaciones con grandes mentes
maquivélicas al servicio del poder, han generado un virus, para doblegar a la
plebe, para someter u otro grupo poderoso, para hacerse del mercado. Cuando si
tuvimos alguna participación ha sido nuestra negligencia, cuando x gobernante
toma decisiones como disminuir los presupuestos de salud, cuando se ponen a jugar
con los precios del pretroleo com ficha de ajedrez, cuando se ignoran todas las
normas de salubridad y vida social solo porque así es más barato, cuando el PIB
es más importante que la dinámica y bienestar social, decisión negligente e
individualista, tras negligencia, en su sumatoria propician que después de un
tiempo en que parece que funciona el "modelo de negocio", ocurre una caída en
cuenta de la realidad, los virus también cumplen una función en el equilibrio
de un mundo vivo, del que no somos dueños, si no un elemento más que
pertenece, según nuestra propia clasificación, al reino animal.
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