miércoles, 7 de septiembre de 2016

SÍNDROME DEL RELOJ PERDIDO

“El reloj, para unos es una cuenta regresiva, para otros la oportunidad de avanzar en el tiempo”
Sixto

Para los Etíopes el día tiene 46 minutos más que la cultura occidental, más difundida, pero esto no es más que una diferencia de apreciación y medición, lo cierto es que tanto para unos como para otros el tiempo se alarga o se acorta dependiendo de lo que se espera lograr en un día, es decir que si se pretende llegar a alguna parte al final del día, va ha depender no del tiempo si no de cuan lejos o cerca se coloca a el objetivo en comparación con la velocidad con que se camina.  Siendo directo, todos tenemos, en cada minuto, un minuto más de vida, una opción más de avanzar o quedarnos inmóviles.  Algo que me llama la atención es como si todos tenemos el mismo número de minutos en un día, algunos no tenemos tiempo para nada, y otros alcanzan tantos objetivos de forma relajada en el mismo tiempo.  Al fenómeno de nunca tener tiempo al mismo tiempo de no lograr grandes avances, lo denomino, el síndrome del reloj perdido, porque creo que la principal razón es el de no tener claro que cada minuto transcurre sin importar mis urgencias, y si yo dejo pasar el minuto previo, este ya no estará en el siguiente.

No hay comentarios: